Una nueva modalidad de estafa telefónica encendió las alertas en Chile luego de que una persona recibiera una llamada de una supuesta ejecutiva bancaria que manejaba antecedentes reales sobre sus productos financieros. El objetivo final habría sido obtener los datos de su tarjeta.
Una llamada que inicialmente parecía corresponder a una gestión financiera habitual terminó generando una alerta por una modalidad conocida como “vishing”, una técnica de fraude que utiliza llamadas telefónicas para engañar a las personas y conseguir información personal o financiera.
El caso fue denunciado públicamente por el influencer y asesor financiero Cristóbal López Lagos, quien relató que recibió la llamada de una mujer que se presentó como ejecutiva y que aseguró conocer antecedentes relacionados con uno de sus seguros.
La particularidad: ya tenían información de la víctima
Uno de los elementos que más llamó la atención en este caso es que la persona que realizó la llamada ya contaba con información verdadera sobre López Lagos.
De acuerdo con su relato, la supuesta ejecutiva afirmó que mantenía cuatro cuotas pendientes correspondientes a un seguro que efectivamente había contratado. Además, durante la conversación mencionó dos cuentas bancarias que, según el afectado, no correspondían a las que él mantenía.
Esta información permitió construir una historia que podía parecer legítima para una persona que no estuviera atenta a las señales de alerta.
Precisamente ahí radica uno de los principales riesgos de este tipo de fraude: los delincuentes no necesariamente comienzan preguntando el RUT o datos básicos, sino que pueden llegar a la conversación con antecedentes previamente obtenidos para generar confianza.
El momento que despertó las sospechas
Durante la llamada, la mujer aseguró que existía un supuesto beneficio que permitiría condonar las cuotas pendientes y dejar la deuda completamente saldada.
Sin embargo, posteriormente solicitó un dato especialmente sensible: los 16 dígitos de la tarjeta bancaria.
Fue en ese momento cuando López Lagos decidió no continuar con la conversación y respondió que prefería acudir personalmente a la institución financiera.
Tras esa respuesta, la supuesta ejecutiva puso término a la llamada.
Posteriormente, el asesor financiero compartió el registro de la situación en sus redes sociales con el objetivo de advertir a otras personas sobre esta modalidad de engaño.
¿Qué es el “vishing”?
El término vishing proviene de la combinación de voice y phishing. Se trata de una modalidad de fraude en la que los delincuentes utilizan llamadas telefónicas para hacerse pasar por representantes de bancos, compañías de seguros, empresas, instituciones públicas u otros servicios.
El objetivo puede ser obtener información como:
- Datos de tarjetas bancarias.
- Claves o códigos de seguridad.
- Información personal.
- Datos de cuentas bancarias.
- Códigos enviados mediante SMS.
- Información que posteriormente pueda ser utilizada para cometer otros fraudes.
La principal dificultad es que la llamada puede incluir información real de la víctima, haciendo que el contacto parezca legítimo.
¿De dónde obtienen nuestros datos?
Este es uno de los aspectos que genera mayor preocupación en el caso denunciado.
Hasta ahora, no se ha establecido públicamente cuál fue el origen de los antecedentes que manejaba la persona que realizó la llamada. Entre las posibilidades se encuentra que determinados datos hayan estado disponibles públicamente en Internet o que hayan sido obtenidos mediante otras vías.
El hecho de que un desconocido conozca información real sobre una persona no significa que la llamada sea legítima.
Por eso, desde Lago Verde Medios recomendamos mantener especial precaución cuando alguien se comunique telefónicamente solicitando información financiera, incluso cuando conozca antecedentes que efectivamente correspondan a la persona contactada.
¿Cómo evitar caer en este tipo de estafas?
Ante una llamada inesperada relacionada con bancos, seguros, tarjetas o productos financieros, una de las medidas más importantes es no entregar información sensible durante la llamada.
Si existe alguna duda sobre la legitimidad del contacto, lo recomendable es finalizar la comunicación y contactar directamente a la institución mediante sus canales oficiales.
También es importante recordar:
Un dato real no convierte una llamada en una llamada legítima.
Los antecedentes utilizados por los estafadores pueden ser suficientes para generar confianza, pero la persona debe mantener el control de la conversación y evitar entregar información que permita acceder a sus productos financieros.
El caso conocido esta semana vuelve a poner sobre la mesa la importancia de mantenerse alerta frente a las nuevas modalidades de fraude telefónico, especialmente aquellas que utilizan información real de sus potenciales víctimas para hacer más creíble el engaño.